Uno de nuestros principios básicos a la hora de crear nueva maquinaria es que ésta sea adaptable, tanto a sistemas nuevos como antiguos, tanto a maquinaria ALSI antigua como a máquinas que no son nuestras. Porque el objetivo es ofrecer soluciones óptimas a cualquier situación que se nos presenta.


Sobre un 25% de nuestras instalaciones son mejoras sobre otras que ya están trabajando, ya sean propias o ajenas. Esto hace que el cliente ahorre en tiempo e inversión, al no tener que realizar todo el proceso desde cero.

Un ejemplo de adaptación de maquinaria es el módulo de corte para el plastificado de pepino, puesto que da una gran versatilidad al cliente en las líneas de pepino.

¿Cómo conseguimos que nuestras máquinas sean totalmente versátiles y adaptables a otro tipo de maquinaria?


Analizando al detalle las instalaciones con las que cuenta el cliente podemos realizar un estudio para encontrar la solución que mejor se adapta a su situación y maquinaria ya existente. El siguiente paso será el diseño a medida de la máquina que se adaptará a sus instalaciones y que resolverá la problemática existente.

El paso del análisis de cada situación y la personalización de este servicio es crucial, ya que cada instalación tiene su propia complejidad; tipo de maquinaria, dónde se encuentra instalada, funciones…

Cuando nos disponemos a ‘fusionar’ ambas máquinas hay un proceso de sincronización que es muy importante para asegurar que ambos procesos trabajan en una misma dirección y que no hay conflictos.

En ALSI somos capaces de dar solución al 100% de las situaciones que se nos presentan. Para nosotros es un gran orgullo que clientes que han confiado en nosotros en el pasado vuelvan en depositar su confianza en el presente, al pedirnos una adaptación más actual que se suma a una maquinaria antigua, con el fin de ampliar su tiempo de vida y producción.