La incorporación de nuevas tecnologías dentro del entorno industrial ha cambiado los modelos de negocio tal y como los conocíamos. Con la necesidad de hacer los procesos más seguros, más rápidos y con una menor probabilidad de error, han parecido nuevas fórmulas que hacen de la Industria 4.0 un ejemplo de modernidad y avance.

En este contexto, los drones comienzan a verse como una de las soluciones para la mejora de dichos procesos, ya que se trata de dispositivos inteligentes que son capaces, entre otras cosas, de reducir accidentes por medio de la automatización de tareas.

Y es que, el uso de los drones en la industria 4.0 está creciendo de una manera exponencial. Tanto que Europa prevé para el año 2050 la creación de 150.000 puestos de trabajo vinculados a estos dispositivos inteligentes.

Aplicaciones de los drones en la industria 4.0

El uso de drones dentro del sector industrial puede traer consigo una serie de aplicaciones y beneficios, como la mejora considerable de procesos, haciéndolos más seguros, más rápidos y más sencillos para los trabajadores y trabajadoras.

Algunos de los beneficios de su uso en la industria pueden ser:

  • Acortar el tiempo entre inspecciones, ya que se podría realizar pequeñas revisiones a través de drones que se encargarían de inspeccionar la zona de trabajo y registrar sus conclusiones.
  • Inspeccionar lugares con difícil acceso. Este es uno de los usos que más se está extendiendo en el momento, por la facilidad a la hora de construir drones del tamaño y la ergonomía precisa para ser introducidos en lugares a los que una persona no podría acceder, o no sería seguro hacerlo.
  • Reducir el riesgo por accidente al sustituir operarios por drones en trabajos de alta peligrosidad. Aquellos puestos de trabajo que conllevan consigo un riesgo elevado para la seguridad del trabajador, están siendo rápidamente eliminados gracias a los drones, que se encargan de llevar a cabo estas tareas de alta peligrosidad. De esta manera, se está consiguiendo reducir de manera drástica los índices de siniestralidad en muchos sectores industriales.
  • Automatizar tareas en entornos industriales que requieren de gran esfuerzo y destreza. En este sentido, se recurre a drones por dos razones fundamentales: aumentar la calidad del producto final, pues no hay margen de error, o es muy pequeño, y, por otro lado, facilitar los procesos que llevan a cabo los trabajadores, evitando las tareas que requieran de una alta destreza.
  • Mejorar los resultados en la cadena de producción gracias a la precisión con la que trabajan estos aparatos voladores. Como hemos comentado anteriormente, la calidad del producto final se ve mejorada considerablemente, debido a la precisión de los robots, disminuyendo también la posibilidad de error con la que se cuenta en el caso de que los procesos los lleven a cabo personas.
  • Prevenir fallos antes de que sucedan gracias a lo que se conoce como Condition Monitoring. Es decir, la propia monitorización del dron va recogiendo información de todo el proceso, por lo que, si algo no va bien, se puede detectar con mucha antelación, pudiendo resolver problemas incluso antes de que se produzcan. Esto agiliza muchísimo los procesos y también interviene en el aumento de calidad del producto final.
  • Reducir los costes en desplazamientos de equipos humanos. Imagina una industria donde los desplazamientos entre las diferentes áreas sean muy extensos. Cada vez que un trabajador tenga que comprobar algo en un punto alejado, tendría que desplazarse personalmente. Gracias a los drones, esto se evita, facilitando el trabajo y reduciendo enormemente el coste económico y de otro tipo de recursos en desplazamientos recurrentes.

En la actualidad, ya son muchas las empresas de diferentes sectores industriales que están desarrollando proyectos con drones para mejorar sus procesos y dar el paso hacia una transformación que da lugar a una industria más inteligente