La higiene y la seguridad alimentaria están estrechamente relacionadas. En esto, juegan un importante papel las salas blancas alimentarias, que actúan como una garantía para la seguridad de la producción y manipulación de alimentos.

En el sector de la alimentación una sala blanca es una sala limpia en la que se ha producido un proceso de eliminación de partículas, aire nocivo, bacterias y otros contaminantes en el aire.

En estos espacios, la temperatura interior, la limpieza, la presión interior, la velocidad y la distribución del aire, el ruido, la vibración, la iluminación y la electricidad estática se controlan de manera precisa, con el fin de asegurar la seguridad alimentaria de los productos que se manipulan en la misma.

En este contexto se desarrolla uno de nuestros últimos proyectos, nuestra cinta higiénica. Se trata de un transportador de lona para salas blancas cuya característica principal es la rapidez de desmontaje para la limpieza y banda de PVC antibacteriana.

Fácil limpieza y de poco mantenimiento

A través de este transportador motorizado mediante mototambor IP65 ranurado conseguimos una acción de tracción sin necesitad de tensar la banda, por lo que mecánicamente es más robusta y tiene menos desgaste las partes mecánicas. Además, incorpora un rascador de banda incorporado, lo que lo hace más completa, así como un chasis abierto para una limpieza completa a fondo de la manera más sencilla y eficaz. Estas características hacen que este tipo de maquinaria tenga un mantenimiento muy bajo y de gran sencillez para el cliente.

La necesidad de crear este tipo de maquinaria surge especialmente en aquellas industrias en las que los residuos suponen un problema, especialmente en la industria alimentaria. Por ejemplo, nuestra cinta higiénica está funcionando ahora mismo en empresas como  Grupo Lucas y en la cooperativa La Unión.

Un proceso de trabajo conjunto

Para el desarrollo de esta nueva maquinaria, que supone un nuevo campo para ALSI, estuvimos en constante comunicación con un equipo de ingenieros de Alemania, que son los fabricantes de la banda, a los que le lanzábamos las consultas que tenían como fin la elaboración de un producto que cumpliese al 100% con las especificaciones del fabricante.

El proceso de diseño y fabricación de esta nueva maquinaria nos llevó alrededor de un mes y medio, tiempo durante el cual tuvimos contacto estrecho y continuo con el equipo de ingenieros alemanes fabricantes de la banda. Un proceso laborioso pero que ha supuesto para ALSI un gran paso, al salir de alguna manera de nuestra zona y confort y descubrir nuevas posibilidades que nos permiten seguir mejorando y creciendo.