Línea automatizada de sandía en EJIDOMAR | ALSI
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EJIDOMAR automatiza su línea de sandía junto a ALSI
En plena campaña de sandía, cada hora cuenta. Pero aumentar la producción no sirve de mucho si para conseguirlo se compromete la calidad del producto o se hace más difícil el trabajo de las personas.
Ese era uno de los retos de EJIDOMAR, cooperativa agrícola de El Ejido que ha apostado por la automatización de su línea de sandía junto a ALSI.
El resultado lo resume José Antonio Baños Enciso, presidente de EJIDOMAR: la cooperativa ha pasado de trabajar alrededor de 50.000 kilos de sandía por hora a alcanzar los 80.000 kilos por hora, al mismo tiempo que reduce el esfuerzo necesario durante el proceso y mantiene un tratamiento cuidadoso de la fruta.
“Estamos haciendo más producción de kilos con menos esfuerzo. Y eso es de lo que se trata.”
EJIDOMAR y ALSI: el proyecto en vídeo
José Antonio Baños Enciso lleva 20 años como presidente de EJIDOMAR y toda una vida vinculado a la cooperativa como socio.
En su testimonio nos cuenta cómo ha evolucionado el procesado de sandía dentro de EJIDOMAR, qué ha supuesto la incorporación de la nueva línea automatizada y por qué la capacidad de adaptar cada instalación a la realidad del almacén ha sido fundamental para el proyecto.
Una cooperativa con 50 años de historia
EJIDOMAR es una cooperativa formada por alrededor de 250 socios agricultores, con unas 500 hectáreas de cultivo y una producción aproximada de 50 millones de kilos.
Pimiento California, sandía, pepino Almería, calabacín o berenjena forman parte de una actividad que ha evolucionado durante cinco décadas junto al propio sector hortofrutícola almeriense.
La cooperativa celebró recientemente sus 50 años de existencia, una trayectoria que también explica su evolución tecnológica: adaptar los procesos del almacén para responder a mayores volúmenes de producción y a un mercado cada vez más exigente.
Durante la grabación del testimonio, a principios de junio y en plena campaña de sandía y melón, EJIDOMAR se encontraba trabajando a uno de sus ritmos más altos del año.
En la semana anterior habían procesado más de tres millones de kilos de sandía y para aquella semana preveían superar los dos millones y medio de kilos.
De un proceso manual a una línea automatizada de sandía
El procesado de sandía en EJIDOMAR había dependido tradicionalmente de una importante carga de trabajo manual.
Las cajas avanzaban mediante cintas de retorno y el equipo tenía que identificar y organizar manualmente las diferentes confecciones según el número de piezas.
La incorporación de nuevos sistemas de calibrado permitió empezar a transformar ese proceso.
Con la nueva línea automatizada de sandía instalada junto a ALSI, EJIDOMAR ha dado un nuevo paso en esa evolución, automatizando parte de la clasificación y distribución de las cajas y aumentando de forma considerable su capacidad de producción.
De 50.000 a 80.000 kilos de sandía por hora
Uno de los datos que mejor permite entender el cambio es el propio ritmo de trabajo de la instalación.
Según explica José Antonio Baños:
“Antes hacíamos 50.000 kilos a la hora, pues ahora hacemos 80.000 kilos a la hora. Estamos a tope de producción.”
El incremento supone pasar de un proceso capaz de gestionar aproximadamente 50 toneladas por hora a otro que alcanza las 80 toneladas por hora en las condiciones de producción descritas por EJIDOMAR.
Pero para la cooperativa el objetivo no era simplemente mover más kilos.
La automatización también debía facilitar el trabajo diario del equipo y conseguir que ese incremento de capacidad pudiera mantenerse durante los momentos de mayor intensidad de campaña.
Más producción con menos esfuerzo
Uno de los cambios que más destaca José Antonio no está únicamente en las cifras.
Está en las personas.
Automatizar determinados procesos permite reducir tareas repetitivas y hacer que los trabajadores puedan concentrarse en operaciones de mayor valor y trabajar de una manera más cómoda.
En EJIDOMAR, José Antonio destaca especialmente la tranquilidad con la que ahora puede trabajar el equipo incluso cuando aumenta considerablemente el volumen de sandía procesada.
Más kilos, pero no a costa de exigir más esfuerzo.
Para ALSI, este punto forma parte de la manera de entender la automatización industrial: la tecnología tiene que adaptarse al proceso y a las personas que trabajan con ella, no al revés.

Automatizar sin golpear la sandía
En una línea de sandía hay otro factor crítico: el tratamiento de la fruta.
Aumentar la velocidad del proceso pierde sentido si durante el transporte, calibrado o clasificación aparecen golpes que puedan deteriorar el producto.
La propia naturaleza de la sandía hace especialmente importante controlar cada transición dentro de la línea.
José Antonio lo explica de forma muy sencilla:
“Una sandía, si le da un golpe en el proceso, ya la sandía es para tirarla.”
Por eso, uno de los aspectos que destaca de la solución implantada por ALSI es precisamente el cuidado con el que se manipula el producto durante el proceso.
“Cualquier calibrador que se monte tiene que ir para que no golpee la fruta. Y en ese aspecto lo de ALSI va muy bien.”
La productividad tiene que ir acompañada de precisión. Cada movimiento, transferencia y cambio dentro de la línea debe diseñarse teniendo en cuenta las características concretas del producto.
Visión artificial y software para llevar cada caja a su destino
El proceso no termina con el calibrado.
Una vez confeccionada, cada caja debe continuar hacia el paletizador correspondiente dependiendo del formato.
En EJIDOMAR se trabajan cajas de sandía con diferentes números de piezas: desde formatos de dos, tres, cuatro o cinco piezas hasta confecciones de diez u once piezas.
Para gestionar esta variedad, la instalación utiliza cámaras con visión artificial, IA y un sistema informático que identifica las cajas y las dirige hacia el paletizador que corresponde.
Si una caja contiene una determinada confección, el sistema obtiene la información necesaria y el software controla hacia qué punto de paletizado debe continuar.
Así se conecta la clasificación del producto con las siguientes fases de la línea, reduciendo la necesidad de tomar manualmente cada una de esas decisiones durante la producción.
Es un ejemplo de cómo mecánica, automatización y software tienen que funcionar como un único sistema para conseguir un flujo de trabajo continuo.

Una instalación adaptada al ritmo real de EJIDOMAR
Cada almacén tiene su propia realidad.
Y en este proyecto había una especialmente importante: EJIDOMAR no podía detener su actividad simplemente porque hubiese una nueva instalación que realizar.
La cooperativa continuaba trabajando con otras producciones, especialmente pimiento, por lo que había que encontrar el momento adecuado para intervenir sobre la instalación existente.
ALSI tuvo que adaptar los trabajos al calendario productivo de EJIDOMAR.
José Antonio recuerda que fue necesario esperar hasta que el volumen de pimiento fuese suficientemente bajo para poder retirar parte de la maquinaria existente y comenzar la adaptación e instalación de los nuevos equipos.
Ese proceso refleja uno de los principios sobre los que trabajamos en ALSI: cada instalación es un proyecto a medida.
No se trata únicamente de diseñar una máquina. Hay que entender el espacio disponible, los equipos existentes, los productos, las personas, los ritmos de producción y las ventanas reales en las que puede ejecutarse una intervención.
Una colaboración que viene de años atrás
La línea de sandía no es el primer proyecto realizado entre EJIDOMAR y ALSI.
La cooperativa ya trabaja desde hace años con un calibrador de pepino desarrollado por ALSI, una instalación cuya experiencia positiva ha sido uno de los antecedentes de esta nueva colaboración.
A ello se suma un factor especialmente valorado por José Antonio: la cercanía del servicio técnico.
Las instalaciones de ALSI se encuentran en el Polígono Industrial de La Redonda, muy próximas a EJIDOMAR.
“Los llamas y a los diez minutos están aquí. Si hay un problema, te lo solucionan muy rápido.”
Pero la cercanía no es únicamente una cuestión de kilómetros.
Para EJIDOMAR también ha sido importante la capacidad del equipo para aprender, adaptarse a las nuevas tecnologías y responder ante las necesidades que aparecen durante el funcionamiento real de una instalación.
Del almacén al mercado en menos de un día
La velocidad de producción tiene una consecuencia directa sobre toda la cadena comercial.
José Antonio explica que una sandía que entra por la mañana en las instalaciones de EJIDOMAR puede estar vendiéndose a la mañana siguiente en cualquier punto de España.
Detrás de esa rapidez hay mucho más que una máquina.
Hay agricultores, planificación, confección, clasificación, automatización, paletizado, logística y personas trabajando de manera coordinada para reducir los tiempos entre la entrada del producto en el almacén y su llegada al mercado.
La automatización permite que cada una de esas fases pueda responder mejor cuando llegan los picos de producción.
Automatización de sandía pensada para cada almacén
No existen dos líneas hortofrutícolas exactamente iguales.

Producto, espacio, producción necesaria, maquinaria existente, formatos de caja, sistemas de paletizado y necesidades futuras determinan cómo debe diseñarse cada instalación.
Por eso, en ALSI desarrollamos soluciones de automatización industrial a medida para el sector hortofrutícola, integrando maquinaria, electrónica y software dentro de un mismo proyecto.
El caso de EJIDOMAR demuestra cómo esa integración puede traducirse en resultados concretos: pasar de 50.000 a 80.000 kilos por hora, facilitar el trabajo durante los momentos de máxima producción y mantener un tratamiento cuidadoso de una fruta especialmente sensible a los golpes.
Y cuando preguntamos a José Antonio qué le diría a otra cooperativa que estuviera planteándose automatizar su proceso de sandía, su respuesta fue clara:
“Si una cooperativa hace sandía y quiere automatizarse, está perdiendo el tiempo si no lo hace.”
Y añade:
“Hemos montado este año un calibrador y estamos súper contentos. Para sandía es lo mejor que puede haber.”
Preguntas frecuentes sobre la automatización de una línea de sandía
¿Qué ventajas tiene automatizar una línea de sandía?
La automatización puede permitir aumentar la capacidad de producción, reducir operaciones manuales, mejorar el flujo de trabajo y controlar con mayor precisión procesos como el calibrado, la clasificación o la distribución de las cajas hacia las siguientes fases de la línea.
El diseño debe adaptarse siempre al producto, al volumen de trabajo y a las características de cada almacén.
¿Cómo se evita dañar la sandía durante el proceso?
El tratamiento de la fruta debe tenerse en cuenta desde el diseño de la instalación. Las transiciones, transportadores y diferentes puntos de manipulación tienen que permitir un movimiento controlado de la sandía para reducir golpes y posibles daños durante el recorrido.
¿Cómo se clasifican las cajas para enviarlas al paletizador correcto?
En la instalación de EJIDOMAR se utiliza un sistema de cámaras conectado al software de la línea. La información permite identificar las diferentes confecciones y dirigir cada caja hacia el punto de paletizado correspondiente.
¿Estás pensando en automatizar tu línea de sandía?
Cada proyecto empieza entendiendo cómo trabajas actualmente.
Si estás valorando automatizar una línea de sandía, aumentar la capacidad de producción, incorporar un sistema de calibrado o mejorar el paletizado, nuestro equipo puede estudiar tu instalación y diseñar una solución adaptada a tus necesidades.
Cuéntanos tu proyecto y estudiamos contigo la mejor manera de automatizarlo.